lunes, 17 de julio de 2017

What is love?

Me pregunto si seré la única que se cuestiona la forma de amar hoy en día. Donde vale más un mensaje contestado al momento de ser recibido que una charla amena en un café o cuando el tiempo apremia. Cuando los celos se volvieron los que controlaron nuestros sentimientos y por los cuales no confiamos siquiera en esos amigos inseparables que tu amado tiene. Donde las palabras pueden ser engañosas y la confianza ya no existe porque nadie quiere darle valor.
¿Dónde están esas ansias de una llamada sorpresa, una visita inesperada o una carta hecha de puño, letra y corazón en la mano que tanto enloquecían a las personas años atrás? ¿Dónde está el apoyo que juraron ser cuando los tiempos se hicieran difíciles y ásperos? ¿Acaso necesitamos estar 24 horas junto a quien amamos para confiar en ellos, de saber que somos los únicos en su vida? ¿Tan dañados nos ha dejado la sociedad para vender amor en mensajes de texto, cosas superficiales y palabras sin sentimientos, de exigir una contraseña en una red social porque nos sentimos inseguros de la compañera o compañero de trabajo, escuela o facultad? ¿Desde cuándo se comenzó a vender el amor en canciones que suenan en la radio o en novelas baratas que solo hacen más que intoxicarlo y rebajarlo a algo burdo y sin sentido?
Vivimos tan acelerados que ni siquiera se quiere invertir el tiempo en la persona que se ama, que con un mensaje escrito o de voz estaremos cumpliendo con nuestras “responsabilidades”. Que ya no es un acto puramente de amor, sino de obligación. Ya no se quiere, como quien dice, por amor al arte, se quiere por obligación, por soledad y por imposición social. Por no ser menos que los demás, por querer quemar etapas y lastimar personas ante la inmadurez que en muchas personas aún habita.

¿Es acaso ese el amor que queremos dejar a nuestras generaciones futuras? Donde los verdaderos amantes se ocultan y aman a escondidas, donde los sentimientos son volcados en hojas de papel que con el tiempo se perderán y olvidarán. Cuando se prefiere engañar porque algo falta en esa persona que amas en vez de hablar de frente los problemas y solucionarlos. Rompemos y no buscamos arreglarlo pues encontraremos un nuevo juguete, alguien a quien amar y destruir o en donde seremos destruidos por un amor que ya no es amor, que es un juego. Un juego donde se ven personas como trofeos, un número burdo en una lista de conquistas que serán olvidadas y ninguna significativa. Que dejarán vació en tu alma y un dolor en tu pecho, que nada podrá ser tan cálido como el amor que se prometía antes. Un amor de años, que se construía poco a poco. En donde las discusiones eran cuenta frecuente pero se solucionaban, se hablaban y, aunque costará, se salvaba. ¿Acaso este es el tipo de amor que queremos para toda nuestra vida? ¿Arrepentimientos, cartas que jamás fueron entregadas y sentimientos olvidados en un cajón lleno de polvo por miedo al rechazo? 

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