jueves, 26 de octubre de 2017

Carta a mi yo del pasado

Bien, ¿por dónde comenzar? Bueno, quisiera decir primero que no te asustes, soy tu pero más vieja. Así que hola pequeña yo del pasado, hoy me toca a mi advertirte y aconsejarte en ese tiempo tan difícil que estamos pasando.
Siendo sincera, no recuerdo mucho de nosotras en ese tiempo o será que no quiero recordarlo. Pero, te contaré un secreto, aún estamos vivas, aún seguimos remándola contra viento y marea. Aunque pienses que eres débil e inservible te equivocas porque lo eres y mucho. Pasarás por muchas zonas de oscuridad y querrás abandonar todo, y desgraciadamente vamos a derramar muchas lágrimas en las noches y también sangre. Si, lo que oyes. Aún estas a tiempo a no hacerlo y me gustaría decirte que en vez de lastimarte dejes caer todo el dolor en papel, eres buena en ello, no lo olvides, porque hoy es una gran ayuda para nosotras.
Sé que te debes sentir sola en tu escuela y que queremos largarnos. Nunca fue un sitio bonito para nosotras y menos con nuestra personalidad tachada de “rara” pero ¿adivina qué? Los últimos tres años serán leves, no te diré porque, pero si te diré que lo que alguna vez te dijeron de que te encontrarías recién en la facultad es verdad. Sigue siendo como eres, mucha gente te apoyará y querrá por ello. Aunque te detestes eres querida y apreciada.
Te preguntarás que será de nosotras en nuestras amistades ¿verdad? Nunca fue algo que en ese tiempo nos enorgulleciéramos. Siempre hemos tenido un corazón de oro que nadie ha sabido apreciar, pero vas a encontrar personas buenas, a miles de kilómetros de ti pero que a pesar de cómo eres será como tu familia, serán tus verdaderos amigos. Y algunos aún estarán contigo.
Es más, algunas personas que no has sabido valorar en su tiempo son las que más te han ayudado y logrado sacar adelante. Y también, personas que son tu todo poco a poco se irán. Tranquila, no has hecho nada malo, aprenderás que las personas, muchas veces, tienen su tiempo en tu vida y que vendrán a enseñarte cosas hermosas para luego irse, pero tu las recordarás con alegría y las llevarás contigo siempre.
Piensas entonces que es bueno confiar ¿verdad? Pues, desgraciadamente también volverás a encontrar gente mala. Gente que nos tirará abajo y nos hará llorar y pondrá todo lo que creemos en tela de juicio, pero todo enseña ¿verdad pequeña? Siempre has sabido levantarte no importa cuán grande la piedra es. Y aún sigues siendo así.
Ah, y esos gustos “raros” y que son “malos” te han abierto los ojos a un mundo nuevo y sí, aún hoy amas con locura a esos músicos que te han tendido tanto la mano. Y lo mejor, te han acercado a tantas personas y a tantas cosas positivas que ni te lo imaginas. Y sí, aún sigues yendo a conciertos, y te diré un secretito hemos logrado nuestras perforaciones y algunos tatuajes. No desesperes niña, todo llegará a su tiempo como esos colores estrafalarios en tu cabello, son nuestra pasión.
Muchas cosas cambiaron, pero hay algunas que no lo han hecho. Pensarás que con el tiempo podrás entender a nuestros padres y lo que han hecho. Déjame decirte que hoy día no es así, seguimos guardando cierto rencor y las cosas no han mejorado. Pero no te asustes, ¿quién los necesita cuando tienes a unos fantásticos abuelos? Realmente les debemos mucho, aunque reniegues de ellos y las hormonas te vuelvan loca. Aprécialos, vas a extrañar muchas cosas que hacías con ellos hoy en día. Sobre todo a nuestra abuela, pero no puedo decirte mucho más. Ya sabrás porqué.
También seguimos siendo tercas, cabezotas y testarudas. ¿Quisimos cambiarlo? Si, quisimos y no hemos podido todavía, pero al menos la gente te respeta, al menos los que realmente te quieren. Y si, seguimos “enograndonos” el carácter lo hemos heredado lo sabes… Pero también seguimos siendo inteligentes, perezosas, pero nuestro ingenio sigue ahí, intacto y ayudándonos a cada paso. Puede que ahora pienses que es algo malo y que trae problemas pero le tomarás cariño, y te sentirás orgullosa de ello.
Y sé que deberás estar pensando que odias la idea de tu fiesta de quince y que quieres viajar pero va a ser una noche inolvidable, ponle empeño y no te estreses, todo saldrá bien. Créeme. Será inolvidable y sonreirás cuando pienses en ello.
Y cuida ese amor por los libros, será nuestro refugio en tiempos difíciles y los amarás cada vez más. Es un vicio que necesita tiempo y dinero, pero sabemos que lo tienes y lo mantendrás. Llegarás lejos con ello, o bueno, al menos a la facultad.
Sabes, me encantaría decirte tantas cosas, y que te cuides de tantas otras pero ¿sabes qué? No podría decir más. Aunque te vayan a lastimar y dolerá mucho, eso te hará fuerte y te hará feliz, te hará avanzar así que por favor equivócate, tropieza, erra y por sobre todo aprende. Aprende hasta de lo bueno y de lo ajeno. Eso ha sido nuestra mayor arma en todo momento. Te salvará siempre y sigue tus corazonadas y los consejos de los abuelos. Ellos saben por qué te dicen las cosas. No seas caprichosa y escúchalos, quieren lo mejor para vos.
También comienza a quererte un poco más, no es malo y tienes cosas bonitas, las irás encontrando a paso del tiempo. Seguimos un poco rotas, pero hemos aprendido a repararnos y querernos así. Ponte primero siempre, no dejes que los demás decidan por ti, vas a perder a mucha gente importante y sobre todo, si un consejo no te parece seguro entonces deja que tu corazón te guie por algo lo tienes y te hace sentir orgullosa. Nos veremos pronto mi pequeña yo, cuídate que te estaré esperando aquí en el presente.
Atte. Yo.


Seguidores