Los demonios uno a uno vuelven a aparecer y dominar mi persona. Me pregunto cuánto tiempo ha transcurrido desde que ellos llegaron a mi vida, cuando tomaron la magnitud que tienen ahora mismo y si en algún periodo de mi vida se habían ido. Pues hoy más que nunca siento que me consumen poco a poco, día tras día desde lo más profundo de mi interior.
Ya no puedo siquiera mantener una falsa sonrisa en mi rostro o siquiera mantener mis ojos con cierto brillo que anuncie el amor hacía la vida terrenal. ¿Acaso tan ciega fui para darle tanto espacio a esas criaturas de apoderarse de mí? ¿Tan débil fui en los momentos que con ellos pelee y deje ganar? ¿O ellos fueron tan listos de dejarme aparentar fuerza y esperanzas para luego destrozarme como lo están haciendo ahora?
Me sentía con confianza, sentía que por una vez en mi vida podía ser alguien, podía lograr lo que tanto anhelo en la vida, podía aspirar a ver al final del túnel una voz que me diga "por fin has encontrado la fuerza de vivir y tu meta en la vida". Pero todo parece desmoronarse, ya lo que parecía darme fuerzas alguna vez para seguir luchando se fue. Siento que mi interior está vacío, helado y desolado. No hay un lugar cálido al cual regresar para recuperar fuerzas. Solo hay un ente que vive y respira por puro instinto esperando a que los años pasen y la muerte venga por él a dar el tan ansiado final que en sus manos no puede encontrar por miedo, cobardía y el no lastimar a terceros.
Que irónico suena lo último ¿no? No lastimar a terceros... Cuando ellos son los que contribuyeron a este paisaje desolado que es mi interior, a estas ruinas colapsadas de lo que una vez fueron mis esperanzas, anhelos y metas. Mis sueños más prometedores se ven abajo, totalmente destrozados por falsas amistades, falsas palabras de aliento y falsas compañías. ¿Acaso soy tan inservible para todos? ¿Acaso no valgo siquiera el aire que necesito para respirar?
Parece que no, que solo soy un estorbo, alguien que nació por un error, que solo está aquí para ser el juguete de todos, aquello que pueden romper y derrumbar a gusto y placer. Algo que no tiene sentimientos pero que por dentro se muere cada día un poco más. Ese lugar árido donde ya nada puede crecer de tan maltratado que fue. Ya siquiera las palabras de apoyo importan, aquellas semillas del odio, las inseguridades y las falsas esperanzas se han visto florecidas y es lo único que crece en mí.
Solo resta esperar a que por milagro esto llegue a su fin, presentar a todos una cara que no existe, una felicidad que no existe y con fortuna pasar desapercibida mientras mi alma me abandona más y más, dejándome como una muñeca inservible para toda la humanidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario