domingo, 22 de septiembre de 2013

Life's Hard Work

Los primeros golpes son dolorosos ¿no? Son los que más duelen, porqué experimentamos por primera vez lo que es el dolor; y algunos golpes no solo dejan dolor, algunos son tan intensos que nos llegan a hablar a abrir una herida. ¿Recuerdan su niñez cuándo nos tropezábamos y golpeábamos nuestras rodillas, brazos o mejillas? Ese era el primer dolor que experimentábamos. Un dolor superficial que con un poco de mimos de mamá, papá, la abuela o quien velará por nosotros y nuestro bien estar. Tan rápido se iba el dolor que no nos importaba si había heridas o no, pues ellos la iban a sanar. Que siempre estarían con nosotros.
Pero al ir creciendo, nos damos cuenta que no solo existen dolores superficiales y físicos, y que ellos comparados con los espirituales y sentimentales, no son nada. Esos golpes son duros, como muchos dicen, nos damos la cabeza contra la pared, puesto que la realidad que pensábamos, era color de rosa, no lo es. Es el momento donde nos alejamos de papá y mamá, dónde vemos en ellos a monstruos que no nos entienden y ya no confiamos en ellos, que solo nos lastiman con sus palabras. Y poco a poco nos cerramos, ocultando todos los golpes tras una máscara llamada “sonrisa”.
Cada día que pasa se presentan nuevos obstáculos, que no sabemos cómo evadirlos, y cuando más necesitamos de nosotros mismos, de confiar en el propio ser; la consciencia se pone en nuestra contra.  Esa voz interior, que nos habían dicho siempre nos guiaría y ayudaría, ahora está tratando de hundirte más, puesto que solo ella conoce lo que escondes, lo que realmente sucede en tu interior, y a partir de ello te empuja más hacia la soledad, a la tristeza, a las lágrimas. Pero para el mundo que te rodea todo está bien, ya que eres joven y ambiciosa, después de todo aún no conoces el mundo real. Gran mentira, ya lo comenzaste a conocer sin que nadie se diera cuenta de ello, pues nadie ha de escucharte.
Llegas a un túnel que no tiene salida, donde los golpes son peores y las heridas no se han curado todavía, sientes todo lleno de oscuridad, sin posibilidad a una pequeña grieta de luz. Sola con tus pensamientos que se hacen más negativos, al punto de pensar ¿será bueno que yo siga viviendo?” Y cada vez reconsideras más esa opción, piensas que nadie pensará en ti cuando te vayas de este mundo. Un gran error, pero en la desesperación nadie toma conciencia de ello.
Pasa el tiempo y ya ni puedes forzar una sonrisa, solo contestas “Solo es cansancio” a lo cual todos lo creen, nadie indaga más allá de una respuesta convincente, al menos para ellos. Pero de pronto aparece alguien, que tú no conoces. Alguien que por primera vez te mira a los ojos y que quiere saber la verdad a tus continuas mentiras. Como siempre ha sido, tratas de mantener tu mentira, sostienes que nada está fuera de orden; y él aún sigue insistiendo en que no es así, pero que si no hablas ya será tiempo de hacerlo más adelante.  
De a poco esa persona va obteniendo tu confianza, pero aún no eres capaz de confesarlo todo. Solo buscas una mayor reafirmación de lo que sucede, y como siempre tu mente te juega en contra diciéndote una y otra vez que estás sola y no debes confiar en nadie. Hasta que un día, luego de callar tanto tomas el valor suficiente y cuentas todo, dejas expuestas tus heridas y golpes, todas las derrotas que no supiste ganar en ese momento. Piensas que volverás a estar sola, y algo te sorprende, él te ve y sonríe  comprensivamente. Comenzando a contarte que te comprendía, pues ha tenido batallas parecidas.

Eso te dio alegría ¿cierto? Encontraste por primera vez, lo que muchos llaman, “amigo”. Esa persona que es tu igual y que fue el primero en tenderte una mano, no huyó o negó tus inseguridades, es más, te ayudo contra ellas. Sosteniéndote cuando lo necesitabas y enseñándote a comenzar tu lucha en la vida. Encontrando más personas como tú, que sufrieron en silencio hasta tener la oportunidad de adquirir a un amigo de confianza. Los cuales, muchos vienen y van, te enseñaron a curar los golpes y heridas, como también a soportarlos y dar lucha en el día a día.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores