Aunque ahora que lo pienso también ha sido malo el no dejar huella de las cosas que he sobrellevado y me han enseñado lecciones en su tiempo, pero ya es tarde para arrepentirse, de igual forma soy yo quién sabe lo que sucedió.
No quiero decir que este año estuvo lleno de aciertos, tuvo sus cosas malas y horrorosas. Cosas que me pusieron al límite de nuevo, que sacaban lo peor de mi y no me dejaban estarme tranquila conmigo misma. Hubo situaciones que me han hecho llorar y me hicieron sentir de nuevo inferior.
Pero aunque hubo momentos malos también los hubo buenos y hubo personas que los hicieron buenos también. Hubo muchas personas este año que, sin saberlo, se hicieron importantes, se quedaron allí conmigo dándome apoyo y diciéndome que a pesar que los monstros están escondidos en cierto tipo de persona y que uno no los puede encontrar fácilmente, hay gente buena. Gente que realmente te aprecia, roto y hecho pedazos, con virtudes y defectos. Que comparte esas cosas buenas y malas contigo o que tuvo experiencias parecidas. Gente que valió la pena conocer y gente que volvió a cruzarse a mi camino.
Una de las mejores cosas que pude hacer este año fue tomar la iniciativa y comenzar el curso de japonés, no negaré que tenía mis dudas, que hubo muchos comentarios que me hacían dudar si entrar o no. Pero lo hice, y ahora más que nunca digo que fue una buena opción. Es cierto que me comían la mitad del fin de semana con las clases pero las personas que conocí allí son impagables y maravillosas. Realmente fuimos un grupo raro pero bueno. Nos empezamos a conocer tarde pero eso no impidió que seamos buenos compañeros ahora y nos tengamos aprecio. Pienso en las reuniones y charlas que tuvimos y no dejo de sentirme feliz. También me siento afortunada por los chicos de intercambio, fue algo que no hubiera pensado experimentar este año. También aprendí mucho también, y me siento contenta con ello, de reforzar cosas que ya sabía por mí misma y otras que ahora son nuevas y debo aprender.
Y hablando de compañeros, también debo darle su crédito a mis compañeras de la facultad y a cada persona que conocí allí y me hizo saber que hay un lugar donde soy bien recibida, donde siento yo misma puedo lograr lo que quiero. Sinceramente gracias, gracias por las tardes tomando mates juntas, estudiando o haciéndonos las ratas de las clases. Por apoyarnos entre todas en cada maldita y puta materia que nos hizo el culo, en celebrar lo bueno y aguantarnos en lo mano. Por poder hablar sin prejuicios, por encontrar en cada una algo que nos une y nos hace sentirnos cómodas. Por las veces que nos hemos quedado hablando de la vida, de lo que queremos que pase, lo que pasó, de todo y de nada. Simplemente las amo, más que nada ustedes me hicieron recobrar esa esperanza de que no todo es malo y que puedo volver a confiar en las personas, que si caigo alguna me va a ayudar y estar ahí. Que podemos armar salidas de un momento a otro o organizar algo para más al futuro. Han hecho mi año facultativo hermoso, simplemente es así.
También hubo personas que hace años tienen mi confianza y me demuestran que no he hecho mal en hacer aquello. Que me hicieron reír y que estuvieron con esos malos ratos y situaciones que me tiraban abajo. Que me ofrecen su hogar, su familia y que justamente para mi son más que nada familia. Ustedes chicas, que saben quiénes son, no las cambiaría por nada del mundo. Mil gracias por seguirme en mis locuras, por cada nuevo recuerdo que hicimos, por cada chino que vimos sobre el escenario y por recordarme que a pesar de los años vamos a estar ahí, para cada situación, para cada momento y para gritar y arrastrarnos mutuamente a ver nuestros chinos que no unieron. Simplemente creo que cada vez que estoy con ustedes me siento en un lugar de paz y tranquilidad. Y aunque a algunas las vea poco sé que puedo contar con ustedes no importa que pase cada que nos vemos las cosas no cambian. Gracias por otro año juntas, las amo, espero que este año sea otro más juntos y le sigan aún muchos más.
Y por último creo que era lo mejor tomar esto a parte, tomarlo como fue, creo que una de las mejores cosas de este año fue mi viaje en Julio. Aun no puedo creer que en un par de días me sentí renovada, me sentí relajada y con energía para afrontar lo que me faltaba de este año y que pude hacer con esa hermana que me regalo la vida, que me soporto casi por diez años y que no veo mi vida sin ella. Gracias a vos por querer hacer este viaje, por hacerlo juntas, por sobrevivir la una a la otra y por sobre todo por estar ahí cada que flaqueaba, hacer esos días inolvidables y único. Creo que realmente cada que tengo una mal pasada lo recuerdo y sigo adelante. Creo que nunca imagine hacer tantas cosas en tan pocos días, conocer más a fondo un lugar que me encanta, ser tan ñoñas juntas y pasarlo como si no hubiera fin. Fue lo que necesité para revivirme luego de tanta mierda junta.
Simplemente este fue mi 2017, fueron muchas cosas que acá no entran porque me estoy yendo por las ramas, pasaron cosas que nunca pensé que pasaría, conocí gente que no pensé conocer y volví a conectar con otras más. No me voy a poner propósitos para el año entrante aunque siento que este cumplí la gran mayoría que he hecho en 2016, quiero que lo que viene sea al menos un diez por ciento de este año, que me sorprenda y que esas personas que entraron en mi vida y las que ya están sigan conmigo. Que sean felices y que por sobre todo tengan un mejor año, gracias a cada uno por esto. Tengan un hermoso 2018.

No hay comentarios:
Publicar un comentario