Primero que nada quiero decirte que no te guardo más rencor.
Las personas van y vienen en nuestra vida y aunque pensé que nuestra amistad
iba a ser eterna y seguiríamos riéndonos de nuestros chistes de viejas hasta
que se nos cayera la dentadura y nuestros nietos decidieran encerrarnos en un geriátrico,
la vida ha dicho que no iba a ser así.
Pero aún con todo lo que sucedió te diré que gracias.
Gracias por hacerme recobrar la confianza en las personas y saber que hay
personas dispuestas a escucharte y hablarte de corazón hasta la madrugada,
llorar incluso contigo hacerme sentir bien. Hemos tenido muchas cosas hermosas
en nuestra amistad, no lo voy a negar. Sería hipócrita decir que ha sido mala,
sería hipócrita decir que has sido una de las peores personas que conocí cuando
ha habido peores y de seguro las habrá.
Y sé que seguramente he hecho cosas mal y no sé cuáles
porque no me las has dicho y que según me han comentado habías dicho cosas de
otras chicas a mis espaldas. Pero no quiero entrar a detalle. Solo quiero
recordar los buenos tiempos que hemos tenido.
Espero que atesores, como yo lo hago, esas veces que venías
a casa y pasábamos juntas todo un fin de semana o incluso semanas. Esas veces
que nos quedábamos afónicas de tanto reír, esas caminatas donde hablábamos de
todo y hablábamos de nada. El amor que compartimos por nuestra música que tanto
nos unió tantos años. Éramos como hermanas, nos sentíamos así. Y no mentiré al
decir que ya no extraño esas cosas, pero hay cosas que no volverán y lo sé bien
por eso agradezco que pasaran.
Sabes, todavía me rio al pensar como nos conocimos, como nos
hicimos amigas y como progreso todo. Ahora mismo no recuero cuantos años de
amistad tuvimos, y hay muchas cosas que tampoco recuerdo o tampoco tengo. Perdóname
si lees esto pero he rompido todo lo que me recordaba a ti. Habías sido una
persona importante en mi vida y no quería recordarlo. Aunque hace poco descubrí
un pequeño mensaje que nunca antes había visto; admito que me hizo sonreír con
nostalgia. Gracias.
Pero también sé que hubo cosas malas, hubo cosas que no
supimos confiarnos, que fueron recelados y palabras que no fueron cumplidas.
Somos humanos cometemos errores y mal interpretamos las cosas. Y no mentiré que
aún sigo pensando que fue tonto la primera vez que nos peleamos, pero ya no
importa ¿verdad? Al poco tiempo nos distanciamos y no nos hablamos más. Cada
una tomo su camino y solo somos extraños con recuerdos en común.
Sinceramente esta carta solo es para quitar el poco mal
sabor a boca que me queda, porque si bien me costó mucho tiempo aceptar que
alguien a quién aprecie tanto me volvió a traicionar cuando más la necesite e
hizo acrecentar mi temor a confiar en la gente me ha enseñado mucho. Me ha
enseñado que a veces los monstros se esconden en disfraces buenos, que a veces
herimos sin quererlo y que el silencio y el no hablar es el peor arma.
Incluso me has dejado un gran lugar vacío que se supo llenar
con gente maravillosa y que gracias a ti aprendí a apreciar, porque ellos han
hecho lo que tu no. Y no quiero sacártelo en cara, pero quiero agradecerte tu
ausencia, porque en ella muchas personas han aparecido para tomar tu lugar. Es
cierto que una mejor amiga no es cualquier cosa, pero ahora me niego a usar ese
término, sé que es mentira y que no
existen. Y que por una mejor amiga habrá miles de amigos. Así que gracias.
Gracias por abrirme las puertas a algo grande y hermoso, me has enseñado mucho también
y aprendí de mis errores por igual. A mi ex mejor amiga donde esté quiero
decirte que no te guardo ya más rencor. Eres una persona más entre miles y ya
no hay lugar para ti en mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario